Esta de hoy, viernes 13 ñaca ñaca, viene desde México y llegó a este blog de una manera muy curiosa. Resulta que en una visita al blog de Diiviina ella mencionó en un post una situación que había vivido y que quería considerar una alucinación. Como soy curiosa y, de paso, siempre ando buscando historias para los viernes, le escribí inmediatamente preguntándole por esa experiencia. Ella gentilmente accedió a compartirla y esto fue lo que me contó:
Mi alucinación fue hace 9 años, en el velorio de mi muy querida bisabuela paterna, fue en el Panteón Jardines del Recuerdo que se encuentra en Tlalnepantla, Edo de Mex, un día muy triste para mí. Se había ido la mujer que me daba consejos, me tejía bufandas y vestía a mis muñecas con ropa tejida, con la que jugaba continental y dominó, mi bisabuela murió a los 102 años y aún caminaba y subía y bajaba escaleras, su corazón era mejor que los de muchos de nosotros, el problema fueron sus pulmones.
En fin, el área de velatorios es como un rectángulo dividido en salones con un pasillo muy grande lleno de ventanales del suelo al techo que dan hacia la entrada del panteón, a mi familia nos toco el último salón si lo vemos de la entrada hacia los salones, cuando nos entregaron el cuerpo toda mi familia se fue hacía el panteón en los velatorios, yo pasé todo el día ahí llorando y sin poder separarme del féretro, un primo me llevó a tomarme un café porque yo no me había ni sentado y ya había pasado de la medianoche, fuimos caminando hacía la cafetería que estaba hasta el otro extremo del lugar.
La cafetería se encuentra distribuida de la siguiente manera del lado izquierdo se encontraba el mobiliario y la caja, en el centro las mesas, de frente y del lado derecho hay ventanales como los del pasillo, al entrar nos dimos cuenta que el lugar estaba vacío, la única persona que estaba era el hombre que atendía, es decir cuando entré en la cafetería solo había 2 hombres y yo en ese lugar.
Me senté en una de las mesas pegadas al ventanal del lado derecho viendo hacia la ventana mientras mi primo iba por el café y algo de comer, puesto que no habíamos comido nada desde la mañana, sentada frente a la ventana seguía llorando y tenía la mirada perdida en los vidrios y los codos en la mesa. De repente sentí que alguien me estaba viendo, alzo la mirada un poco más, usando las ventanas como espejo y veo a una mujer mayor vestida de blanco sentada en las mesas de hasta atrás, pero no era una imagen muy nítida o por lo menos ya no lo recuerdo muy bien, me dio la impresión de que me estaba esperando que la viera. Me quedé petrificada, a mí me da pánico todo lo que tenga que ver con estas cosas pero yo creo que mi instinto me hizo voltear hacia ese extremo del lugar y no había nadie. Me paré en friega toda asustada y me fui hacia donde estaba mi primo y lo abracé. Me dijo que me calmara, que todo estaba bien y aunque dudé en decirle lo que había visto se lo dije y él muy calmado me contestó: a lo mejor es Hortensia (mi bisabuela) que viene a despedirse. Le dije que estaba loco y que ya me quería ir, me convenció a sentarme de nuevo pero ya no podía ver hacia ese lugar y me senté viendo hacia el pasillo de los velatorios.
Llegamos de nuevo al salón donde estaba mi familia y le dije a mi mamá lo que me había pasado y me dijo que me calmara que igual y me lo imaginé (hasta la fecha me sigo convenciendo de eso).
A mi hermana y mi hermano ya se los habían llevado a la casa para que durmieran un poco, al otro día llegó mi hermana diciéndome que soñó con mi bisabuela y mi curiosidad pudo más y le pregunté que cómo la había visto. Me describió a la mujer que yo vi en la cafetería.
Si acaso fue Hortensia la que estaba en la cafetería, ya platiqué con ella y le dije que no lo volviera a hacer porque a la próxima sería yo la siguiente en estar junto a ella. Y si no fue ella, por las dudas, cada que voy a visitarla no hay modo que yo voltee a ver las ventanas de los velatorios de ese panteón, siento que si veo para allá volveré a ver esa imagen y me muero de miedo.
Diiviina









